Terminar la novela

12 Sep

Hay sensaciones que permanecen durante toda la vida, aunque aparezcan camufladas en otros escenarios y a otras edades; por ejemplo, la de seguridad y gratitud al volver a tu casa, tu cueva, amoldada a tu cuerpo y tus preferencias, después de un largo viaje. Por eso al decidir este verano que mi segunda novela estaba terminada, me sentí como una estudiante que finaliza los exámenes de junio. No me refiero a aprobarlos, lo que ocurrirá cuando, confío, se publique, sino la conciencia de haber hecho todo el trabajo, de no tener esperándome nada más.

Al igual que entonces, ahora te encuentras agotada pero satisfecha, lo que te inunda de una sensación muy placentera. Hay alivio, casi liberación, y el futuro de la novela/examen, que puede ser incierto, te causa cierta indiferencia. De repente dispones de mucho tiempo: ya no estas obligada a aprovechar esa hora libre, sea como sea porque no hay otra, para corregir lo escrito el día anterior; ni tampoco debes permanecer encerrada escribiendo por la tarde, justo esa tarde porque es la única posible de la semana, para adelantar el capítulo con el que te estás peleando… Cuando terminas la novela/examen, incluso te llega a invadir el aburrimiento, y, de la misma manera que entonces, al perder la obsesión, los colores, la luz del sol o el aire parecen más intensos… por la sencilla razón de que ahora le dedicas un tiempo a observarlos.

Beata Cervin 1     Pero he descubierto percepciones nuevas, propias de esta actividad particular que es la escritura, donde se unen los recuerdos con la imaginación, la testarudez con la flexibilidad, la perseverancia disciplinada con el relámpago intuitivo, y la confianza férrea en ti misma con la honestidad.

La primera es que los personajes, tras casi cuatro años de trajinar con ellos, definitivamente dejan de ser tuyos. Si durante el proceso algunos se rebelaron pidiendo a gritos más sitio, o el que iba para protagonista se vio relegado a un eficaz secundario; a otros se les manifestó un pasado aterrador, mientras que a varios se les amplió el futuro con excelentes expectativas. Si durante ese tiempo pude moldearlos casi a mi antojo, más malvados, más listos, más rencorosos, o más débiles…, ahora están congelados y viven independientemente de mi mano. Ya son lo que son, y no puedo hacer nada por salvarlos…, si les hiciera falta. Vivirán de nuevo en las mentes de los lectores, espero que no improbables, construyendo sus propios perfiles según los recuerdos, prejuicios y sentimientos de quién los esté dejando entrar en su vida. Como si los viera desde la lejanía, ellos son fulanito y menganito, por derecho propio, tienen casa, familia, van a trabajar y… ya no quieren saber nada de mí. Para ser honestos, yo tampoco de ellos.

Otra sensación nueva es que la novela ha reposado bien, como el arroz, y eso ha permitido que termine su cocción. De esta forma, esa escena que me parecía muy larga y la otra que muy corta, han fermentado juntas la masa y conseguido ellas solas la cochura adecuada, como si mi olvido y la distancia les hubiera dado a la historia toda la cohesión y redondez que yo afanaba hurgando en sus entrañas. Mi amiga Carmela, pintora gaditana, a veces pone un cuadro de cara a la pared para, según sus palabras: “Se vaya haciendo solo”, y con un gesto de la mano lo aleja, imagino que para dejarlo más solo aún. Todos los folios que he desechado, todos los que he guardado en carpetas por si hubiera algo que, en algún momento, pudiera servir para alguna escena…, fueron olvidados, porque nunca más los necesité, o porque en realidad ya estaban contenidos en lo que permaneció. Al cabo, todo encaja.

Me toca ahora enfrentar otra aventura: la del proceloso mar de la publicación, donde hay trasatlánticos enormes, orgullosos e inaccesibles, junto a lanchas rápidas dispuestas para el abordaje. Pero esa será otra historia, todavía por vivir…, y escribir.

Imagen de Beata Cervin.

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16 comentarios to “Terminar la novela”

  1. Rafa Téllez Romero 12 septiembre, 2014 a 19:40 #

    Felicidades, cuatro años de trabajo… ¡casi ná!, a buen seguro que todas esas podas, rebrotes…revelaciones y rebeliones, se han concretado y organizado de la mejor manera. Buena metáfora la del “reposado como el arroz”, en eso hay que cogerle el punto, que ni se quede duro ni se pase, lo tendré en cuenta para futuros guisos.
    Un saludo.

    • universointroito 12 septiembre, 2014 a 20:43 #

      Todo el trabajo queda, le hace como una madre por dentro a la trama. Y estoy convencida que el proceso tiene su propia dinámica, independiente de ti.

  2. rafa garcia gomez 12 septiembre, 2014 a 22:28 #

    Bueno ya está. Ya se ha hecho. Estoy deseando leerla. ,.. Por otra parte, me ha encantado como describes como te sientes tras acabarla. Ya tienes un forofo. Insisto házmela llegar que estoy ansioso por conocer tu nueva novela.

    • universointroito 13 septiembre, 2014 a 19:48 #

      En cuanto se publique, te aviso. ¡Todavía hay que esperar! Espero que sea por poco tiempo:

  3. María 14 septiembre, 2014 a 16:44 #

    Me alegro muchísimo, la terminaste. Estupendas tus descripciones de cómo te encuentras ahora, digo estupendas porque es fácil reconocerse en ellas en algún momento de nuestra vida, y eso es “arte”…

  4. Carlos 15 septiembre, 2014 a 8:13 #

    Magnífico Reyes, la importancia de haber escrito esta novela no se merma por los posibles derroteros de su publicación, como bien dices eso será otra historia. Felicidades.

    • universointroito 15 septiembre, 2014 a 14:32 #

      Son cosas completamente distintas. Yo ya he cubierto una etapa, y me siento muy bien.

  5. Carmen Olivera Avezuela 15 septiembre, 2014 a 8:42 #

    Sí que me gusta, parece que has terminado un examen y tambien que has cortado un nuevo cordón umbilical. ¡Cómo eres, Reyes¡. Deseando leerlo, un abrazo mC

    • universointroito 15 septiembre, 2014 a 14:31 #

      ¡Es verdad! No había pensado en la comparación con un cordón umbilical, pero tienes razón. Son esos temas pendientes, que te ronronean por la cabeza…

  6. drigutcar 15 septiembre, 2014 a 10:54 #

    ¡Enhorabuena, Reyes, por haber culminado con éxito tu empresa! Tanta constancia acaba siempre por tener recompesa. Ahora, a publicarla, y a empezar enseguida con la siguiente. ¡SUERTE1

  7. Elena 16 septiembre, 2014 a 10:35 #

    ¡Enhorabuena Reyes! María me pasó el enlace y he leído esta entrada con verdadero placer. Muy interesante lo que comentas de los personajes y del necesario proceso de reposo. Y ahora, a disfrutar de un merecido descanso… que seguro durará poco.
    Suerte con la publicación. Esta vez espero poder asistir cuando la presentes. Un abrazo.

    • universointroito 16 septiembre, 2014 a 17:39 #

      Gracias, Elena. Me alegro mucho que te haya parecido interesante. Imagino que tu habrás experimentado algo similar al escribir tus relatos. ¡Y me encantaría verte pronto en la presentación! Eso sería una señal estupenda.

  8. M Carmen 17 septiembre, 2014 a 16:48 #

    ¡Bien hecho !.Me alegro mucho ,disfrutas y lo haces muy bien. Me gusta como comentas tus sensaciones y percepciones. Mucha suerte en el camino que te queda para la publicación

    • universointroito 17 septiembre, 2014 a 17:23 #

      Gracias Carmen, sobre todo por desearme suerte en esto de la publicación. Beso

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