EN LA CAPITAL DEL REINO

26 Nov

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Hasta donde arribé con mis bártulos, portátil, power point, libros y maleta para presentar “No soporto tu luz”, cual provinciana que una es. El maestro de ceremonias en esta ocasión fue Justo Sotelo, escritor y profesor de Literatura al que acompañaron muchos integrantes de su tertulia; por lo que, junto a amigos y demás curiosos, la sala se llenó de un público muy activo, que debatió con argumentos interesantes todos los conflictos que se podían extraer de la novela.

            Como primera medida y debido al escenario donde se desarrolla la historia, comenzamos por abordar el tema de la educación que reciben los adolescentes españoles, las novelas de campus (en este caso no de universidad pero sí de institutos), y la posibilidad de que se produzca acoso laboral en ellos. No es necesario un entorno especial, hay numerosas organizaciones (algunas sorprendentes) donde se produce. El acoso se caracteriza porque es un proceso sutil, que provoca la muerte social lenta, por lo que es muy fácil que pase desapercibido. En un momento de la novela el protagonista dice: “¿A quien le importan las miserias de un vulgar profesor de instituto?”

            El perfil de la víctima y el de la acosadora, que en la novela están muy dibujados, recibieron muchos comentarios: el primero, un profesor con un comportamiento ético que saca a la luz la falta de honestidad de los demás; y la segunda, una psicópata de tipo narcisista. Que a lo largo del debate se mezclaron con otras personalidades aportadas, y algunas sufridas, por los propios asistentes.

            Cuando Justo aludió a los narradores, no centramos en ese cuarto personaje que pertenece a Rosalía pero que tiene entidad propia: su mente, por la que el lector va descubriendo los entresijos de su personalidad perversa. La posibilidad de que el lector conociera la historia desde esos cuatro puntos de vista: el profesor, la directora, el padre del alumno y la mente de ella, me sirve para ofrecer una visión redonda del conflicto.

            Una discusión muy interesante fue la que abordó si una persona feliz es inmune al acoso. La felicidad es lo más envidiable que puede poseer alguien, y los acosadores son envidiosos, es más: vampiros emocionales de lo que envidian, pretendiendo conseguir así lo que no poseen. Lamentablemente la felicidad no es un escudo protector, puede que una persona dichosa tarde más en sucumbir ante un mobbing, pero desde luego se convertirá en alguien mucho menos feliz.

            En cada presentación un tema suele imponerse sobre el resto, lo que de nuevo me lleva a la lúcida idea de que “los libros te leen”. En ésta, Justo Sotelo apuntó que la idea generadora de la novela es el miedo. Leyendo en voz alta este párrafo:

            “(…) porque desde su más tierna infancia había aprendido que todo el mundo tiene miedo.

            Recuerdas el miedo que tenían tus primas a no casarse, el de tu tía a perder la confianza de la casa grande, el de doña Consuelo a la condenación eterna, el de tu padre al río que cruzó una madrugada de niebla, el de tu madre a las manos de tu padre…”

            Y por supuesto le di la razón, ya que fue una de las ideas que más trabajé: el miedo a alguien cercano, el miedo a ti mismo, el miedo al miedo, el miedo que agarrota, la superación del miedo, su utilización por dictadores y/o acosadores ya que estos prefieren tener el miedo al afecto de los otros. Las razones por la que una persona puede llegar a esta aberración emocional, nos llevó al eterno, irresoluble, problema del origen, de la naturaleza del mal, donde todos, ponentes y público, nos enzarzamos en la vieja diatriba de si la maldad nace o se hace con el individuo. En mi novela se plantea esa misma duda sobre el personaje que encarna la sombra.

            Por último, le agradezco enormemente a Justo su elogio, al calificarla como una novela de lectura sencilla pero que esconde una gran complejidad; y al resto de asistentes, sus interesantes aportaciones en una tarde que, con vino incluido, resultó muy agradable.

 “No soporto tu luz”  / Reyes García-Doncel  /  Ediciones En Huida

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2 comentarios to “EN LA CAPITAL DEL REINO”

  1. Anónimo 27 noviembre, 2015 a 13:21 #

    me encanta que la nueva presentación haya enriquecido aún más las consideraciones que se extraen de la novela, tan llena de matices de conductas y sentimientos humanos …
    y que lo pasarais tan bien

    • universointroito 27 noviembre, 2015 a 20:29 #

      Fue una reunión muy activa, a veces hablaba el público entre ellos, y el presentador y yo estábamos callados. Cada persona saca sus propias conclusiones porque los libros “te leen”.

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